El concepto “salud” no es ni único ni universal, como tampoco lo es el de “enfermedad”. Ambos conceptos son cambiantes y dependen de las personas y de los contextos donde se conceptualizan.
En 1946, la Organización Mundial de la Salud (OMS) especificaba que: “la salud es el estado de bienestar físico, mental y social completo, y no solo la ausencia de afecciones o enfermedades (…)”. A raíz de esta definición, los psicólogos M. Costa y E. López, en 1986, comentaron:”“la salud y la enfermedad no son acontecimientos que pasen exclusivamente en el espacio privado de nuestra vida personal. La calidad de vida, la cura y promoción de la salud, la prevención, la rehabilitación, los problemas de salud y la muerte misma, acontecen en el denso tejido social y ecológico donde transcurre la historia personal“.
Este año, la salud es un tema frecuente a nuestras conversaciones. Aun así, a pesar de la frecuencia con que utilizamos el término “salud”, pocas veces hemos reflexionado sobre su significado. Como cualquier otro concepto, la salud es un constructo mental que realizamos para encontrar una explicación a aquello que percibimos en relación con el mundo que nos rodea. Pasa lo mismo con el concepto de enfermedad: estamos seguros de que hay personas enfermas, pero ¿podemos afirmar que “la enfermedad” existe? Porque quizás solo es otro constructo mental, formado con lo que creemos que poseen en común las personas enfermas.
Actuamos del mismo modo con la idea de “salud”. Vemos y conocemos personas sanas, pero ¿existe “la salud”? ¿De qué está hecha? En este caso (y como hemos hecho con el concepto de enfermedad) decimos que la salud es lo que tienen en común las personas sanas.
Llegados a este punto, nos tenemos que preguntar: ¿qué es una persona sana? ¿Qué tienen en común las personas que así denominamos? Los conceptos -como realidades inventadas- son producto de una determinada sociedad, de una determinada cultura y de un determinado momento.
Igual que las sociedades cambian y los individuos que las componen evolucionan, los conceptos con los cuales cada sociedad representa la realidad del momento también se modifican y el concepto de salud no es una excepción. Cómo dijo H. Sanmartín, en 1981:“el concepto de salud es dinámico, histórico, cambia de acuerdo con la época, la cultura y las condiciones de vida de la población. La idea que tiene la gente de su salud está siempre limitada por el marco social en que actúan“.
Preguntémonos, pues, cuál es el concepto de “salud” que tenemos actualmente en nuestra sociedad y qué herramientas tenemos para fomentarla.
Manel Juárez Carrillo
Enfermero de Més enllà del bosc

